Efecto de la resistencia del aire sobre el caballo en carrera.

27.12.2013 19:07

Investigadores del Royal Veterinary College en Londres han estudiado por vez primera el efecto que un factor ambiental, relacionado con la resistencia que el aire ofrece durante la carrera, tiene sobre el costo energético del caballo y sus implicaciones sobre las posibilidades de triunfo del mismo.
El “Drafting” como se le conoce en ingles, se refiere al desplazamiento o movimiento que un atleta en el caso de una carrera, realiza ubicándose cerca y detrás de otro competidor reduciendo el trabajo necesario para superar la resistencia que implica, de acuerdo a una definición científica, apartar fluidos sea agua o aire fuera del camino. 

Trabajos anteriores en otras disciplinas como el ciclismo, donde esta estrategia es muy común, habían determinado que desplazarse detrás de otro corredor y aprovechar la “estela” que este deja mientras avanza “cortando” la resistencia del aire representaba hasta un 35 % de ahorro de energía.

 El Dr. Andrew Spence investigador a cargo del estudio, comentó que el caballo de carrera al igual que los ciclistas, corredores de larga distancia y corredores de carros, se ve beneficiado cuando su jockey pone en práctica lo que entre estos se conoce como “covering up” o simplemente “esconderse” o resguardarse detrás de otro competidor, reduciendo así la resistencia que el aire produce. 

El uso de esta estrategia significa un incremento en el desempeño de un caballo, producto de la disminución en la resistencia que el aire ofrece hasta en un 13 %.  Esto implica un aumento de la velocidad promedio durante la carrera de hasta un 2 % lo cual puede ser la diferencia entre ocupar el primero o el quinto puesto.

El estudio que incluyó 44,803 caballos repartidos en 3,357 carreras, las cuales variaron en distancia de los 1,000 hasta los 4,000 metros, demostró que la velocidad promedio de un caballo a lo largo de toda la carrera se incrementó en la medida que este recorría un mayor trayecto de la prueba, al menos tres cuartos de la misma, “resguardado” detrás de otro competidor. El estudio también demostró, que la mayoría de los caballos que participan en una carrera se desplazan relativamente a un nivel de velocidad muy similar hasta un punto de quiebre en el cual, las diferencias en la velocidad de cada animal comienzan a manifestarse. 

De acuerdo a los resultados obtenidos, en promedio, las carreras de caballos se deciden en los últimos 500 o 200 metros dependiendo del largo de la misma. Es a este nivel de la prueba cuando aquellos caballos más fatigados desaceleran y comienzan a separarse de los otros que, contrariamente a la percepción que tiene el espectador, lejos de acelerar, su “atropellada”  o “esprintada” final es más el producto de una menor desaceleración de este con respecto a sus contrincantes, que a un aumento en su velocidad. En otras palabras, aquellos caballos que desaceleran menos decidirán la prueba y el que lo haga en menor cantidad resultará el ganador.

Los resultados del estudio son interesantes y la investigación y los avances de la ciencia siempre deben ser bien recibidos por cada uno de los componentes de la industria del caballo de carrera. 

Pero el desarrollo de una carrera de caballos va más allá de los resultados de estos trabajos y por supuesto el éxito de un caballo no dependerá únicamente del tiempo que un jinete mantenga a su conducido detrás de otro competidor solo para ahorrar energía. El jinete que de acuerdo a las características, “personalidad” y estilo de correr de su conducido es capaz de ubicarlo entre el “pelotón”, aprovechado el esfuerzo que otros hacen “cortando” el aire, debe hacerlo de una manera inteligente, que le permita en el momento indicado conseguir el espacio o el “hueco” por donde avanzar o pasar sin ser obstruido, ya que de otra manera se le complicará la posibilidad de triunfar.

De igual manera y por eso el análisis de una carrera es tan interesante, algunos caballos “darán” poca importancia a los beneficios que tiene el correr resguardado en el grupo y harán lo que solo saben hacer, salir a tomar la punta a toda velocidad batallando por si mismos contra la resistencia del aire. Para estos caballos con “early speed” o “aceleración temprana” también hay buenas noticias, y aunque un trabajo científico como el que soporta la estrategia del “covering up”, al menos yo no he tenido oportunidad de leerlo, datos estadísticos obtenidos luego de la revisión de más de 200,000 carreras, utilizando la base de datos de la prestigiosa publicación Daily Racing Form y analizados por Steve Klein, un handicapper que desde muy joven observó las ventajas que significaban para un apostador determinar que caballo sería capaz de tomar la punta, demostraron que aquellos caballos que lideran la prueba cuando pasan el “first call” resultan victoriosos en un 28.4 % de las veces y en oportunidades venciendo a otros caballos que contaban con el favoritismos de la mayoría de los apostadores.

 

 (En Norteamérica se conoce como “call”, a determinados puntos o postes a lo largo de la pista, donde la posición que ocupa el caballo en la carrera es registrada. Estos puntos varían de acuerdo a la distancia pero para la mayoría de las distancias la “first call” o el primer registro ocurre una vez transcurrido los primeros 400 metros).

Dr. Enrique Castillo
@dormellostud

—————

Volver