EL CABALLO una máquina creada para correr.

22.06.2013 14:46

En muchas oportunidades he discutido y defendido el punto que el caballo de carrera es un animal que nació para correr contra lo que exponen algunos detractores de las carreras de caballos que el noble animal se ve obligado a hacerlo por exigencia y caprichos de los hombres.

Hace ya un tiempo atrás, pensando un poco sobre que motivaba a un caballo a correr escribí un artículo, “Preparación del Caballo para la Carrera”, que está disponible para su lectura en este website y  donde trasladaba lo que podía ocurrir en el caballo desde un punto de vista fisiológico, en su estado más natural, cuando se veía en la necesidad de utilizar su velocidad como un mecanismo de defensa para escapar de la amenaza de un depredador, con lo que podía suceder momentos antes de la carrera donde usaría esa misma velocidad, en este caso no para escapar de una amenaza, pero si para competir contra otros caballos y conseguir la victoria. En resumen la idea del articulo era exponer que esa característica particular del caballo que es la velocidad y la cual es capaz de utilizar en su máxima expresión a escasas horas de su nacimiento sirve para evitar ser devorado por otros animales, es la misma que usa en las pistas para superar a otros rivales, pero además y es lo que sirve como punto para pensar que correr es una condición propia del caballo, alcanza tal grado de eficiencia gracias a condiciones fisiológicas y anatómicas que solo están presentes en el caballo y no por ejemplo en el más veloz de los atletas humanos.  

Recientemente tuve acceso a un artículo publicado en un website donde se tratan temas relacionados con el acondicionamiento físico del caballo. Utilizando el mismo basamento de la velocidad como un mecanismo de defensa, el autor compara la eficiencia del caballo para correr contra la de corredores elites del género humano y destaca algunas condiciones que lo hacen tan superior cuando se trata de correr, que no queda otra que pensar que definitivamente el caballo nace y está construido para tal fin.  

Haciendo un repaso de estas condiciones que hacen al caballo tan eficiente a la hora de correr, podríamos empezar por algo que ya hemos mencionado y es el hecho de que el caballo siendo un potrillo de apenas días, es capaz de acelerar a máxima velocidad y alcanzar una máxima frecuencia cardiaca en tan solo 6 segundos, mas veces se contrae el corazón, mas sangre estará disponible para oxigenar los tejidos necesitados de oxigeno durante la carrera. Un corredor humano de alta competencia debe entrenarse por mese quizás años antes de que su sistema cardiovascular alcance el acondicionamiento suficiente para realizar la misma “hazaña” en 40 segundos.

Tanto caballos como atletas humanos tienen sensores dentro de músculos y tendones conocidos como propioceptores. La función de estos propioceptores es proteger a los músculos y tendones de la tensión y el estiramiento excesivo que pudieran causar lesiones. Lo interesante es que el nivel de tensión o estiramiento en la que estos sensores se activan son muy diferentes entre los caballos y otras especies incluyendo los humanos. Por supuesto en el caso del atleta humano la intensidad del esfuerzo a la que estos mecanismos protectores se activan y alertan al individuo que deje de acelerar son mucho más bajos que en el caballo. En otras palabras el atleta humano fisiológicamente se protege mas ante la posibilidad de lesionarse por un sobre esfuerzo. Por su parte en el caballo para que estos mecanismos se activen, hacen falta estímulos muchísimos más fuertes e intensos y es lo que permite al caballo en la pradera correr a alta velocidad, sin parar para salvar su vida, y al caballo en plena recta final mantenerse corriendo a un nivel competitivo a pesar del cansancio, lo que en los buenos caballos se le llama “will to win” o el deseo de ganar.

Es por este “compromiso” para correr, que el caballo antes de una competencia debe estar físicamente preparado, su sistema cardiovascular y las estructuras que componen su sistema músculo-esquelético listas para soportar el stress de la carrera, pero aún más importante sicológicamente entrenado para obedecer de manera que pueda relajarse y esperar las señales de su jinete. De no ser así, esa disponibilidad para correr puede hacer colapsar sus sistemas corporales y hacerlo propenso a una lesión, algo que probablemente no ocurrirá en un ser humano al menos que una amenaza inminente lo motive hasta alcanzar un punto tal de exigencia que lo coloque a riesgo de colapsar.

Una sustancia conocida en ingles como Carnosine ha sido objeto de estudio por investigadores en el campo de la fisiología deportiva debido a su capacidad de retardar la acumulación de acido láctico, el causante de la fatiga muscular. Lo interesante es que cuando se comparan los niveles de Carnosine entre el caballo y un atleta humano encontramos que la concentración de esta es de 8% en el musculo humano y 40% en el musculo del caballo por lo que la actividad neutralizante o “Buffer” de la misma sobre el efecto del acido láctico es 400% más significativa en el caballo que en el humano.

Las condiciones mencionadas en este artículo son sólo algunas de las “maravillas” fisiológicas que el caballo posee y que hacen pensar es una “máquina” que ha sido creada para correr. Otras fueron previamente discutidas en el artículo anterior “Preparación del Caballo para la Carrera” y pueden ser revisadas por cualquiera que desee conocer más sobre el tema. La controversia continuará y todos los puntos de vista son respetados, pero sin duda es un espectáculo observar lo que hace un semental, una yegua madre con su cría o un potro una vez son “largados” o dejados sueltos en su potrero al inicio del día, tras escasos segundos se volteará y levantará su galope a tal velocidad que se perderá de la vista de su cuidador en apenas segundos.  

—————

Volver