Los Jefes de Raza y su contribucion en el desarrollo del Caballo de Carrera (parte 2)

23.11.2012 20:22

Tal como mencionamos en un la entrega anterior, el termino “Jefes de Raza” fue introducido a principios del siglo 19 por un militar francés llamado J.J. Vuillier. Este termino fue usado por Vuillier para distinguir aquel selecto grupo de sementales que en su opinión habían tenido un marcado efecto sobre la evolución de la raza.

Para Vuillier, tal efecto fue absolutamente cuantitativo, determinado por el hecho de que solo un pequeño numero de nombres de los miles que aparecían en un pedigrí, se repetían con gran frecuencia en el mismo. Estas primeras observaciones de Vuillier posteriormente fueron ampliadas por Varola, quien además de considerar el efecto cuantitativo, también introdujo y consideró un efecto cualitativo.

El efecto cualitativo de Varola, estaba basado en el aporte que estos “Jefes”, hacían de aquellas aptitudes o cualidades que de acuerdo a sus observaciones, el Purasangre había desarrollado a lo largo de su evolución. La velocidad, la resistencia, la valentía y el deseo de ganar, definían la raza y estaban incluidas en los cinco grupos denominados por Varola como “Brillantes”, “Intermedios”, “Clásicos”, “Sólidos” y “Profesionales”.  El espectro de aptitudes planteado por Varola, surgió alrededor de un grupo de sementales, que se destacaron como productores de ganadores de aquellas pruebas consideradas como “test” de clase y velocidad.

Con la evolución del espectáculo de las carreras de caballos, surgió el concepto de “Clase” o “Clásico”, determinado por la participación y el desempeño de animales de una misma generación, en carreras tales como el Derby de Epsom (1780). Los sementales que repetidamente se caracterizaron por ser los padres de estos corredores, marcaron para ese momento una primera diferenciación y fueron identificados como productores de animales “Clásicos”, tal definición fue utilizada posteriormente por Varola como punto de partida para su clasificación.

Los extremos del espectro de aptitudes, lo constituyen los Jefes de Raza “Brillantes” en el extremo izquierdo y “Profesionales” en el extremo derecho. La definición de estos dos grupos, en mi opinión personal, puede prestarse a malos entendidos distanciándose del sentido que Varola puso en su trabajo. Varola hizo énfasis en que dicha clasificación estaba basada en el “comportamiento” o “aptitud” que estos individuos enseñaron tanto en la pista como en la cría, nada tenía que ver con la habilidad atlética para desempeñarse en una determinada distancia. Con respecto a los sementales denominados como “Brillantes” siempre “etiquetados” como veloces y solo hábiles en recorridos cortos, el mismo Varola decía,  “ ellos tienen una función estimulante en la raza la cual es manifestada a través de la velocidad”. Pero por otro lado y con mucha razón el explicaba, “ sin velocidad, no puede existir el caballo de carrera, por lo que la velocidad tiene que existir en cada una de las cinco divisiones del espectro de aptitudes”.

Entonces podríamos preguntarnos, si la velocidad está presente en cada una de las categorías descritas, ¿qué tiene de diferente la “velocidad” que los “Jefes de Raza Brillantes” transmiten a su descendencia?. Otras veces hemos dicho que el concepto de velocidad en el caballo de carrera se presta a confusión. El caballo que puntea casi toda la competencia marcando los parciales de la misma, no es mas veloz que aquel, que independientemente de la posición que haya ocupado en los tramos iniciales e intermedios de la prueba, lo rebasa a escasos metros de la raya para cruzar la meta en primer lugar. Por tanto esa velocidad que se asocia a los sementales “Brillantes” yo he tratado de definirla de otra manera y la asocio más con una “aceleración” temprana.

La fisiología del ejercicio del caballo atleta ha avanzado mucho desde los años setenta cuando Varola escribió sus trabajos. Hoy en día es mucho lo que se sabe acerca de la fisiología del músculo y de las diferentes fibras que componen el tejido muscular del caballo. Pienso que esto padrillos denominados “Brillantes” tienen la habilidad de transmitir a sus descendiente un porcentaje mayor de las llamadas fibras de contracción rápida, las cuales y para hacernos una mejor idea de su papel en el desempeño de un caballo, estas fibras musculares que componen en un alto porcentaje los músculos de los veloces caballos cuarto de milla.  Por otro lado pienso que esa “velocidad” transmitida por los sementales denominados “Brillantes” esta íntimamente relacionada con la capacidad de estos de transmitir precocidad. Sus hijos, al madurar tanto física como mentalmente mas rápido, alcanzaran la totalidad de su potencial atlético a mas temprana edad, ganado las mejores pruebas para potrillos de dos años y teniendo ventaja al competir contra otros potros que alcanzaran su madurez a una mayor edad.

De igual manera Varola mencionaba que no puede existir velocidad si no es posible que la misma se mantenga sobre una determinada distancia. Por lo tanto los recorridos largos y la “stamina” que comúnmente se asocia con los padrillos denominados “Profesionales”, tiene que estar presente también en cada una de las otras categorías. Estos Padrillos contrariamente a los “Brillantes” pudieran transmitir a sus hijos un mayor porcentaje de las llamadas fibras musculares de contracción lenta, las cuales tardan mas en fatigarse, permitiéndole al animal mantener un trabajo muscular a un nivel competitivo por distancias mas largas.

Esta información presentada por Varola, continua vigente hoy en día a través del método del  “Dosage” promovido por Steven Roman. Una de las diferencias fundamentales introducidas por Roman, fue que a diferencia de Varola, quien le daba el mismo “peso” a cada uno de los nombres que aparecían en el pedigrí, independientemente del lugar que ocupaban en el mismo, Roman basándose en las leyes de la genética “tasó” el efecto, dándole mas valor a la influencia proveniente de aquellos individuos ubicados en las ascendencia mas cercana.

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